PRIMERAS COMIDAS DE BEBÉ

Todas sabemos lo difícil que es la maternidad ¿no? En todo sentido! El embarazo conlleva tantos cambios (físicos y psicológicos), el parto, el posparto… y todo lo que viene después!

Pero en el caso de muchas (y me incluyo) y muchos, una de las partes más difíciles de la maternidad (y paternidad) es alimentar a nuestros hijos.

Arrancamos ilusionadas a darles todo tipo de papillas, tratamos de inventar combinaciones maravillosas cuando la realidad es que al principio, podemos darles muy pocas cosas de comer y no podemos creer que reciban ese puré de zapallo con tanta ansiedad!

Pero es así, los bebés (generalmente) aman la hora de comer, se divierten, saborean, van probando nuevas cosas y les gusta. Por eso en mi opinión, es importante “jugar” un poco con la comida. ¿Por qué hacer un puré suave, cuando podemos dejar pedacitos sin procesar dentro? Les aseguro que les divierte más comer eso y luego a medida que pasa el tiempo, es mucho más fácil agregar otras texturas (como carnes o fideitos) y las van a aceptar mejor.

A eso de los 6 meses de edad es cuando podemos empezar a darles sòlidos a nuestros bebès y el primer mes es el más limitado en cuanto a lo que les podemos dar, pero poco a poco el pediatra va agregando más y más cosas a esa lista de alimentos “permitidos” y cada vez podemos crear más.

¡No se rindan! Es una tarea difícil pero lo más importante para mí es la ORGANIZACIÓN. Tómense unas horas en la semana para preparar varias cosas y CONGELEN. Fue (y es) mi salvación a la hora de alimentar a mis hijas. ¿Para qué hacer todos los días un puré de zapallos o zanahorias cuando podemos hacer una sola vez una cantidad grande y congelarlo? Lo mismo con las carnes. Hacemos un churrasquito de pollo o carne, lo mezclamos con puré, al freezer y listo, comida pronta para varios días.

Les paso entonces varias ideas para aquellas que recién arrancan en este camino LAAAARGO (pero no imposible) o para las que tienen otro bebé y tienen que volver a cocinar! Gran consejo: comprar un MIXER si es que no tienen, va a ser un elemento muy útil en estos meses.

Ah y algo muy importante: todo lo que escribo  y comparto lo hago desde mi experiencia con mis hijas, así que ante CUALQUIER duda o si algo que no les convence, obviamente recurran a su pediatra!!

 

Puré de zapallo/ calabacín/ zanahoria/ arvejas/ boniato/ papa:

Pelar, cortar y hervir las verduras, por ejemplo zapallo y zanahoria (sin sal) hasta que estén bien tiernas.

 

Colar y procesar, licuar o pasar por mixer.

 

Dejar enfriar a temperatura ambiente. Colocar de a cucharaditas en una cubetera (si, las que usan para hielo), tapar con film y congelar.

 

 

Una vez congelados los “cubitos”, desmoldan y los colocan en bolsitas tipo ziplock.

 

Ideal escribir en la bolsita con marcador indeleble, la fecha de elaborado (así van consumiendo del más “viejo” a más “nuevo”) e ingredientes (así no se olvidan qué es). Lo ideal cuando hacemos estas preparaciones, es reservar un poco para ese mismo día y congelar el resto.

Para descongelar, pasarlo a la heladera la noche antes, o si lo hacen en el momento, descongelar en el micro en un recipiente apto o en una ollita a fuego bien bajo. Nunca lo dejen descongelando por un largo rato a temperatura ambiente ya que estarían favoreciendo el crecimiento de micro organismos y no queremos eso para nuestros bebés.

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*No recomiendo congelar puré de papas o boniato, tienen mucho almidón y no quedan bien al descongelar. Si lo mezclan con otras verduras más fibrosas tipo zapallo o zanahoria, no habría problema.

 

Bifecitos de carne o pollo:

Para ahorrar tiempo, comprar una suprema de pollo y/o un trozo de carne que elijan. Yo siempre compraba lomo para comenzar, ya que es súper tierno, pero pueden comprar lo que más les guste. El lomo es caro, pero la verdad es que comen tan poco, que una porción rinde un montón. Cortar en mini bifecitos (de aprox. 6-7 cm de largo x 3 de ancho y finitos). Envolver cada bifecito en papel film y congelar apilados.

 

Al momento de comer, sacar del freezer y sacar el papel film.

Cocinar en la plancha (o hervir en agua sin sal) hasta que esté doradito (o bien hervido).

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Cortar en trocitos bien chiquititos y mezclar con cualquier puré de verduras.

 

Consumir ese día si es que el puré era del que tenían congelado o bien hacer un puré nuevo, mezclar con esta carne picadita, dejar enfriar a temperatura ambiente y colocar por cucharaditas dentro de una cubetera. Una vez congelado, desmoldar y colocar dentro de bolsitas tipo ziplock. Nombrar ingredientes y escribir fecha de elaborado.

Para descongelar, lo ideal es pasarlo a la heladera la noche antes, o si lo hacen en el momento, descongelar en el micro en recipiente apto o en una ollita a fuego bien bajo.

 

  • Muchas veces, si ya estaba indicado por el pediatra, agregaba un poquito de queso magro rallado para dar un poco de sabor
  • También siempre fui de agregar hierbas frescas a la comida de mis hijas, por ejemplo orégano o tomillo, sólo un poquito para dar sabor. Lo bueno de esto es que hoy en día uso muchas hierbas para cocinar y ellas ya están acostumbradas a su sabor.

 

 

Fideitos de sopa con puré o carnes:

Hervir fideítos de sopa (ideal unos que se llaman “ojitos de perdiz”) y cuando están tiernitos, mezclar con cualquier puré de los antes mencionados y dejar enfriar (también puede ser con la carne picadita). Congelar en cubeteras y desmoldar. Guardar en bolsitas tipo ziplock, nombrar ingredientes y escribir fecha de elaboración.

 

Polenta con puré o carnes:

Misma idea de los fideítos, pero en vez hacer una polenta bien suave y mezclar con puré y/o carnes. No recomiendo congelar la polenta ya que queda muy dura una vez descongelada.

 

Puré de paltas:

Descubrí que los bebés ¡aman el puré de paltas! La textura, el sabor particular… mis hijas la comían felices cuando eran bebés!

Es tan fácil como elegir paltas bien maduras, sacarles la piel y el carozo y pisar con un tenedor. Comer en seguida para que no se oxide! Pueden mezclarlo con otras verduras.

 

 Puré de manzanas/peras:

Las manzanas/peras sí que son nuestras salvación a la hora de pensar qué darles de comer!

Además de dárselas frescas ralladas o mezcladas con yogur, por ejemplo, una idea salvadora es hervirlas en agua (como si hicieran compota pero sin azúcar) hasta que estén tiernas, colarlas y procesarlas con un mixer hasta lograr un puré suave. Dejar enfriar a temperatura ambiente y colocar por cucharaditas dentro de una cubetera. Una vez congelado, desmoldar y colocar dentro de bolsitas tipo ziplock. Nombrar ingredientes y escribir fecha de elaborado.

Descongelar en la heladera, en micro o en una ollita a fuego bien bajo.

*Nunca congelar manzanas frescas ya que se oxidan muy fácilmente y quedan marrones y feas de sabor una vez que las descongelan.

 

Puré de pasas de ciruelas:

Cuando mis hijas estaban constipadas (qué palabra que odio jaja), siempre les daba este puré. Aunque pensando bien, se los daba seguido porque les encantaba! (sobre todo mezclado con yogurt natural).

Hervir pasas de ciruela sin carozo hasta que estén bien tiernas. Colar y reservar agua de cocción. Procesar o pasar por mixer con un poco del agua de cocción ya que queda súper espeso y sin esa agua es difícil de procesar. Dejar enfriar a temperatura ambiente y colocar por cucharaditas dentro de una cubetera. Una vez congelado, desmoldar y colocar dentro de bolsitas tipo ziplock. Nombrar ingredientes y escribir fecha de elaborado.

Cuando lo necesiten, descongelan estos cubitos a temp. ambiente y se los dan de postre o como colación. Generalmente les encanta el sabor dulce del puré.

 

Bananas:

Digamos que sin bananas, no sé qué haríamos! Son tan fáciles de pelar/cortar/pisar/transportar a donde sea que no se puede no amar a las bananas. Son salvadoras a la hora de alimentar a nuestros bebés. Y no conozco bebé que no acepte las bananas: tiernas, fáciles de tragar, dulces, en fin ¡perfectas!

Yo las hacía pisadas con tenedor, mezcladas con yogur, con manzana, con peras, con cereales de arroz (Nestum), y siempre eran un éxito.

También las congelaba en rodajitas y al momento de comer, sacaba algunas rodajitas del freezer y las pasaba por mixer o procesadora y quedaba un helado perfecto de banana súper sano! (hasta el día de hoy lo hago).

 

Espero que todas estas ideas les sirvan de inspiración y puedan organizarse para que las comidas sean fáciles y rápidas y sobre todo, disfruten de esta etapa que no hay nada mejor que ver a ese bebé rechoncho comer con tanto placer!

 

Mi hija màs chica Emi, comiendo tan fascinada aràndanos y frambuesas… esto pasaba cuando la dejaba sola con mi marido!!

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